Proyecto MOSAICA

Un proyecto europeo pone las antiguas culturas al alcance de un clic de ratón

Se basa en la web semántica y en la gestión de contenidos distribuidos

Un proyecto europeo llamado Mosaica ha aplicado las últimas tecnologías informáticas para poner las antiguas culturas al alcance de un ratón de ordenador. Lo ha conseguido de una forma lúdica y plástica, adaptando sus formatos a la web participativa (2.0). El proyecto se basa en dos tecnologías de vanguardia. Por un lado, la web semántica, con el propósito de integrar en las aplicaciones información y contenidos de objetos culturales de diversa complejidad y, por otro, la gestión de contenidos distribuidos, que facilitará la incorporación de contenidos diversificados sin ningún tipo de errores. El primer resultado, exitosamente testado entre estudiantes, es una demo sobre el patrimonio judío. Ahora se pretenden desarrollos de otras culturas y distribuirlos mundialmente. Por Pablo Javier Piacente.

La web semántica y la difusión del patrimonio cultural

Mosaica es un proyecto de investigación con financiamiento de la Unión Europea y conducido por el especialista Raphael Attias del centro ORT de Francia, que cuenta además con la colaboración de diversas instituciones y organizaciones. Su principal objetivo es crear aplicaciones que, empleando las tecnologías más avanzadas de web semántica, permitan el desarrollo de diseños virtuales que acerquen el patrimonio cultural e histórico a las nuevas generaciones y al público en general. Sigue leyendo

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Del Conocimiento Enciclopédico y el Desconocimiento Cultural

Tiempo atrás hablamos aquí sobre las enciclopedias y los problemas que comporta como modelo de acumulación de conocimiento, frente al paradigma del conocimiento libre.

A continuación un artículo que muestra algunas cosas al respecto. El texto fue publicado en Rebelión, siguiendo el siguiente enlace pueden encontrar el texto completo.

Cuidado con la enciclopedia ¿Están Wikipedia y Google homogeneizando nuestra cultura?

Micah White

Adbusters Magazine (Traducido para Rebelión por S. Seguí)

“Quien controla los resultados de la búsqueda controla también al autor de la búsqueda” podría ser un lema apropiado para nuestros tiempos. La triste verdad sobre Internet es que lo que comenzó como una liberadora multiplicidad de fuentes de información ha ido quedando reducido a un puñado de monopolios del conocimiento, con Google y Wikipedia a la cabeza de todos ellos. Mientras seguimos aferrados al mito fundacional de la Telaraña Mundial, según el cual una sociedad de la información equivaldría a un mundo informado a partir de una diversidad de informaciones, la realidad es ya una pesadilla. El mundo en línea se ha convertido en un montón de basura de información distorsionada recogida por programas informáticos sin alma al servicio de la publicidad. A medida que decrece el número de estadounidenses que utilizan las bibliotecas para alcanzar la sabiduría, Internet se ha convertido crecientemente en la fuente primaria y a veces única, de educación para segmentos enteros de la población. Pero, confiar en Internet para cubrir todas nuestras necesidades informativas es un recurso peligroso, cuando funciona para homogeneizar el pensamiento.

Cuando una noche me encontré un roedor del tamaño de un perro hozando en mi contenedor de basura orgánica, le pregunté a un amigo si alguna vez había visto una criatura así. Me dijo que se trataba de una nutria, y me explicó que era originaria de América del Sur y que había sido importada como fuente de pieles baratas, y que ahora vivía en estado salvaje en la zona noroeste de la costa del Pacífico. Fascinado, entré en Internet para saber más. Y Google me condujo a una página de Wikipedia en la que pude leer, alarmado, los datos y las palabras exactas que mi amigo había utilizado para describir el animal. Era evidente que había hecho la misma búsqueda en Google, había pinchado la misma página de Wikipedia, y simplemente me había recitado la información allí disponible. Por supuesto, no culpo a mi amigo por haberme dicho lo que sabía, pero me perturbó que ambos hubiéramos descubierto los mismos datos escritos por un colaborador anónimo.

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Hablamos con Luis Rull (mecus.es)

Entrevista con Luis Rull de Mecus en torno a la expansión profesional y educación, al software libre, y al conocimiento libre en nuestras sociedades.

Presentación: Me llamo Luis Rull y soy licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Antes de ser empresario estuve vinculado 5 años al mundo académico en las Universidades de Essex, Olavide y Granada. Mi trabajo giró en torno a las Redes de acción política y a nuevas metodologías en Análisis de Redes Sociales. Posteriormente fui consultor free-lance en temas de comunicación interna y mejora de procesos en empresas e instituciones.

Creé, junto a un equipo de Valencia (España) Blogestudio, una empresa de desarrollo de blogs. Dos años después me independicé y fundé en Sevilla Mecus, en la que junto a mi socio Raven ayudamos a empresas y profesionales a aplicar las nuevas tecnologías a sus procesos, principalmente en comunicación (interna y externa) y a mejora de procesos, utilizando principalmente WordPress, un software libre de blogs que se ha convertido en uno de los gestores de contenidos más versátiles, potentes y exitosos del mundo

L.C.: Para muchos, hay una disociación más evidente en algunas áreas que en otras, entre el quehacer académico-universitario y las necesidades de la sociedad. Quizás prueba de ello es que hay una aparente separación p.e., entre las llamadas “Ciencias duras” de las llamadas “ciencias blandas”, ¿cómo alguien de formación universitaria no-técnica (por llamarlo de algún modo) se aventura y decide iniciar un emprendimiento en un área tradicionalmente reservada a quienes han adquirido un conocimiento técnico específico (informático)?

L.R.: La función de las aplicaciones y la técnica de las mismas están íntimamente relacionadas, pero muchas veces se necesita una mente no técnica para ir más allá de lo que se está haciendo. Los equipos que combinan miembros que saben cómo funciona una tecnología con miembros que inventan para qué puede servir son muy potentes. Pueden generar, en mi experiencia, una muy sólida cultura de innovación.

A veces una rutina de trabajo genera esquemas fijos sobre lo que se puede hacer y enfoques que son réplica de otros que pueden haber dejado de funcionar. Por otro lado, siempre es necesario que en una empresa haya tareas (comerciales, financieras, …) que a un especialista técnico, por ejemplo, un programador, no le gustan. Hace falta equipos integrados, y una mente que sólo piensa en funciones o características de un producto y no en cómo funciona la maquinaria que hay detrás, puede empujar un producto más allá: se es más atrevido cuando se es ignorante.

L.C.: Totalmente de acuerdo con lo que muestras, en términos de cuánto se beneficia una iniciativa (o empresa) de la disposición de equipos multidisciplinarios, pero ¿cuáles crees que son los procesos que deben operar en un individuo con formación universitaria “no-técnica” para que considere entre sus posibilidades de ejercicio y expansión profesional el asumir una actividad por cuenta propia y, además, en un área que está “tradicionalmente” reservada a conocimientos exclusivamente técnicos (en este caso informáticos)?

L.R.: Aparte de los roles tradicionales de una empresa (comercialización, recursos humanos, financieros, comunicación,….), una persona no técnica puede aportar mucho en el diseño de características de productos y la gestión de clientes. Hay que tener la mente de un cliente y su lenguaje. Saber qué es lo que necesita y trasmitirle en términos que entiende la información necesaria es algo que un no-técnico puede hacer. Y a veces es bueno que lo haga puesto que así una organización puede ser más flexible. No creo que mi experiencia sea generalizable, pero equipos integrados de esta forma pueden funcionar muy bien.

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