Sobre el debate del Plan Socialista y el Conocimiento Libre


La participación ciudadana

Un paradigma de la participación ciudadana durante muchos años, ha sido la construcción de presupuestos participativos. Este ejercicio ciudadano tenido como referencia importante de procesos participativos comunitarios, pero también de procesos de planificación colectiva ha tenido importantes experiencias visibles en Euskadi y Brasilia, por ejemplo. En ambos casos, el proceso de priorización previo de necesidades y de elección posterior de asignaciones presupuestarias marca un antes y un después en la construcción de la participación de los ciudadanos, tradicionalmente reducida a una condensación de participación electoral.

Frente a la posibilidad de decidir en qué invierte un municipio o una provincia, la participación electoral se hace no sólo insuficiente, sino casi, subsidiaria a la anterior, pues le confiere un tenor distinto y de mayor significado. El elector ya no es alguien que acude a las urnas en las fechas dispuestas en una suerte de circo electoral definido en el marco de un concurso de popularidad, sino que acude como un ciudadano informado, comprometido y que se sabe corresponsable crítico del quehacer y devenir de su comunidad.

Un ciudadano que construye las acciones y las tareas de su municipio y vigila activamente su ejecución, sabe que las elecciones son un acto de conciencia, un acto consciente y vital de radical compromiso con el futuro de su entorno inmediato.

Decidimos sólo sobre asignaciones presupuestarias. ¿En serio?

Sin embargo, a la luz de los planes nación, queda claro que construcciones como los presupuestos participativos resultan también insuficientes si no hay vasos comunicantes de estas decisiones con aquellas en las que se enmarcan y que no son otras sino los planes nacionales.

Un ciudadano que es libre de participar en construcciones comunitarias de su espacio inmediato pero que no encuentra cómo articular su acción con las decisiones de índole nacional, se verá en el corto plazo desesperanzado frente al alcance e impacto de su participación.

Después de todo y cada vez más en tiempos tan conexos y articulados como los que vivimos, la suerte de cualquier comunidad no puede comprenderse sin establecer relaciones, aunque sea sólo analíticas, con las de sus vecinos.

En otras palabras, el ciudadano activo, activado, tan sólo comprende su papel como tal, cuando llega a sentirse corresponsable no sólo de su entorno inmediato sino también del país en cuyo quehacer se articula su ser. Decidir sobre partidas presupuestarias carece de sentido si no puede decidirse sobre el plan de la Nación. Si no puede decidirse sobre la planificación nacional, el ciudadano sólo podrá participar de modo desarticulado con su entorno y sin una comprensión cabal de su significado en la suerte de los demás.

La Planificación Popular

Planificar con sentido de pueblo no es tan sólo incorporar a una masa, así aforme, aformada, incomprensible, irreconocible, a una agenda de reuniones. Planificar con sentido de pueblo es comprender el papel de las ciudadanas y los ciudadanos, y que éstos comprendan su rol en el destino de la nación.

Planificar con sentido de pueblo, es organizar acciones con la conciencia y el sentido de que no se es una masa aforme en proceso de germinación, sino un cuerpo articulado, formado, que se coordina en su accionar social.

Es allí donde, precisamente, el gran Debate del Plan Socialista de la Patria 2013-2019 incide de modo determinante en lo que vamos siendo como pueblo y supera, en mucho, el tradicional paradigma de la participación ciudadana a través de decisiones de estricta incidencia presupuestaria.

Es como juntar en una enorme cayapa o convite a todos los ciudadanos y ciudadanas corresponsables con su entorno en una comprensión básica de que lo que se haga o deje de hacer incidirá de modo directo y determinante en el efecto y alcance de todo lo demás.

La planificación popular y el ejercicio que en Venezuela estamos haciendo en estas últimas semanas es, de algún modo, la vuelta de tuerca que faltaba para ajustar, finalmente, las tuercas y los tornillos de esta construcción ciudadana y de país que vamos siendo.

La planificación y el conocimiento libre

Dar cuenta de lo que somos, de lo que vamos siendo como nación, sólo puede lograrse si el pilar es la transparencia en información de todo tipo. Suena un tanto extremo pero no es, en absoluto, extremista esta posición. La progresiva transparencia en las decisiones y acciones públicas es, casi, el único proceso que garantiza la generación y autogeneración de capacidades ciudadanas, y el que se erige como más directamente vinculado a la construcción libre de soluciones materiales e inmateriales a nuestros problemas como comunidad.

Pero la transparencia en las acciones públicas, además de decretarse en un marco jurídico, se construye pues requiere de una profunda transformación de prácticas institucionales y particulares que van inscritas en el código genético del quehacer ciudadano. En otras palabras, los ciudadanos venimos siendo formados para no participar, para no actuar, para no preguntar y para aceptar, entre otras cosas, el alimento que medio a medio, se nos viene dando por TV, prensa digital o escrita y plataformas de redes sociales.

La transparencia requiere, entonces, construirse. Y en el marco de este proceso de construcción de transparencia es importante que todos  y todas como parte del demos, comencemos a avanzar decididamente en ese camino.

Ciertamente, los colectivos de tecnologías libres no son una excepción a esta afirmación, muy por el contrario, son un pilar importante de la participación, de la construcción de transparencia y del debate nacional de hechos tan transversales a las acciones públicas y ciudadanas como las tecnologías de información y comunicación.

En ese marco, es importante advertir que sería equivocado advertir en estos procesos de participación alguna tilde política. La participación es, finalmente, lo que nos salva a los ciudadanos organizados de cualquier peligro institucional. Eso y la transparencia que la sustenta, por supuesto.

Los Colectivos de Tecnologías Libres y el debate del Plan Socialista de la Patria

En el marco del Debate Socialista de la Patria, los colectivos de software y hardware libre a nivel nacional se encuentran en un proceso de debate de la propuesta de Industria Nacional de Tecnologías Libres. Sin embargo, también vienen contribuyendo, desde sus espacios locales, en la construcción del Plan Socialista 2013-2019 con distintas propuestas sumando un porcentaje importante de las presentadas a nivel nacional en el área de Ciencia y Tecnología.

Algunas de las contribuciones que se han hecho directamente al Plan de la Patria son las siguientes:

  1. Construcción de un marco jurídico acorde con la necesidad de preservar la libertad de conocimiento y de acceso a producciones intelectuales, modificando el actual marco jurídico anclado a una concepción de derecho de autor caduca y desfasada con las necesidades del pueblo.
  2. Construcción de la Industria de Tecnologías Libres como espacio de convergencia entre las necesidades de TIC del Estado venezolano y las soluciones presentadas y articuladas desde el Poder Popular con criterios de producción de tecnologías libres y bajo principios de desarrollo endógeno y gobierno abierto.
  3. Incorporación del término Tecnologías Libres en los numerales 1.5, 1.5.3 y 1.5.3.1 del Plan Socialista de la Patria.
  4. Reconocimiento pleno de los Colectivos de Tecnologías Libres como Organizaciones de Base del Poder Popular y anclaje efectivo de los primeros como beneficiarios directos de las acciones del Consejo Federal de Gobierno.
  5. Construcción de un plan transversal de gobierno electrónico para el estado Mérida, asumiendo este piloto como una vitrina a nivel nacional.
  6. Aprovechamiento de las potencialidades de ciencia y tecnología a nivel nacional y local para incidir en la generación y fortalecimiento de nuevos procesos y metodologías de aprendizaje de tecnologías libres desde primeros años de educación básica.
  7. Fortalecimiento del tejido productivo de tecnologías de información libre a nivel local y nacional.

El debate del Plan Socialista es una oportunidad inigualable para asumir nuestra corresponsabilidad ciudadana con el destino de todas y todos. Si estás en un colectivo de software libre, esta acción también te compete. No puedes dejar pasar la oportunidad de hacer nación proponiendo las ideas de tu colectivo e insertándolas en el debate.

Las coordenadas son simples: entra a Plan Socialista De La Patria y registra el acta de asamblea de tu colectivo.!

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